Cuando me vine a vivir a Italia, eran los últimos días de noviembre y la navidad estaba muy cerca, por lo que veía estas Befanas en todos los negocios y casas, cosa que me llamó mucho la atención pues es un personaje de lo más alejado al mundo navideño al que estaba acostumbrada.
Si bien yo crecí con el Niño Dios como principal personaje navideño, de cierto ver a una horrible viejita volar en una escoba repartiendo dulces no era el máximo que me esperaba de encontrar en Italia para las fiestas decembrinas. Por lo que preguntando aqui y allá (y gracias a internet) di con muchísima información acerca de tan peculiar personaje.
No los voy a aburrir con un larguísimo post hablando de los origines de La Befana o
la Epifanía, baste saber que como en todo el folklore, la leyenda se ha ido adaptando y restructurando a lo largo de los años.
La Befana es una viejita bastante fea, flaca, con una nariz enorme, sin dientes y vestida con harapos, que vuela montada en una escoba y entra en las casas por la chimenea para dejar regalos a los niños que se portaron bien durante el año y carbón a aquellos que no lo hicieron. Esto ocurre la noche entre el cinco y seis de enero.
Visto que se desliza por las chimeneas, la podemos ver algunas veces con el rostro sucio de ceniza, esto aunado a los harapos con los que viste (sotana negra, mandil, rebozo o pañuelo envolviéndole la cabeza y zapatos rotos), la hacen parecer más una bruja que una viejecita.
Una de las leyendas más populares es la que cuenta que cuando los tres reyes magos se dirigían a Belén a llevar los regalos al niño Jesús y visto que no encontraban el camino, se detuvieron a pedir a una viejita que los acompañara al lugar donde estaba el mesías y que esta a pesar de la insistencia de los tres reyes magos, se negó absolutamente, arrepintiéndose inmediatamente después de que los magos se alejaran.
Tomó entonces una canasta y la llenó de dulces, partiendo inmediatamente a buscarlos. Asi que parándose en cada casa que encontraba a lo largo del camino, regalaba dulces a todos los niños que veía, con la esperanza de que uno de ellos fuese el niño Jesús.
Desde entonces gira por el mundo haciendo regalos a todos los niños, esperando de hacerse perdonar.
En Italia se festeja la llegada de La Befana de muchas maneras, dependiendo de la región. En Roma, por ejemplo, encontraremos diferentes sitios donde festejar, siendo
Piazza Navona el lugar por tradición donde se reune la gente. Ahi encontraremos un mercado al aire libre lleno de puestos dedicados principalmente a los niños (dulces, muñecos, etc) y algunos juegos mecánicos.
Teatro, artistas de la calle, marionetas, museos, laboratorios creativos, magos, payasos, comida típica y música son otras de las cosas que encontrarán para festejar en diferentes puntos de la ciudad.
Si bien esta fiesta está dirigida principalmente a los peques, les aseguro que también los adultos se divierten.
Hay muchísmas cosas que me gustaría contar aqui acerca de este personaje, por ejemplo que en algunas regiones se acostrumbra hacer una Befana gigante ( de paja y papel) y quemarla al final de la fiesta o que en
Urbania(PU) en los últimos años hacen de esta celebración un verdadero
festival de tradición y color.
Pero la verdad se necesitarían muchas páginas para abarcar toda la información acerca de este tema, por lo que espero que lo poco que logré resumir sea de su agrado.
Y bueno, todo esto salió porque he terminado los muñecos que una de las tiendas de lana cerca de mi casa me había pedido hace días. La verdad es que haciendo las Befanas me tomó más de lo esperado porque no tenía ni idea de como empezarlas, por lo que espero poder hacer un patrón pronto con todas las anotaciones que hice. Perdonen la baja calidad de las fotos.